miércoles, 29 de agosto de 2007

EL PAPEL EDUCATIVO DE LA TELEVISIÓN EN LOS TEMAS AMBIENTALES DE IMPACTO REGIONAL, NACIONAL Y MUNDIAL

Se ha preguntado alguna vez para qué es o para qué sirve un Carrao, un Chavarrí o una Tamándua?

Son nombres tan distantes como nuestra relación con los demás seres que hacen parte integral del medio ambiente. Se trata de animales que están en peligro de extinción no sólo en el Departamento de Córdoba sino también en el país en general. Situación que afecta tanto nuestro entorno inmediato como el ecosistema llamado planeta tierra.

Este que es un problema de la ciencia en general, también lo es de la educación en particular: hacen falta maneras de llegar a todos y cada uno de los habitantes del planeta para conocer las implicaciones de mis actos frente al consumo del patrimonio natural. Es urgente comunicarnos para crear una conciencia social de la fragilidad del entorno ambiental y de la importancia de respetar el equilibrio natural, para la preservación del medio, a corto y largo plazo.

¿Cuántos de nosotros saben que las principales causas de extinción de la fauna en el departamento son la deforestación, la invasión humana, la dispersión de caños, humedales y lagunas permanentes, y la sobreexplotación de recursos? Más complejo aún, ¿Qué responsabilidad tengo yo en eso? Por acción o por omisión.

La información que tenemos más a la mano nos “explica”, que existe una Corporación Autónoma Regional de los Valles del Sinú y San Jorge (CVS), encargada de velar por los recursos naturales de la región. ¿Pero cómo participar de sus políticas y acciones?

La iniciativa no llega a tal nivel. Una posible alternativa de propuesta podría ser la de apoyarnos en la tecnología que ofrece la televisión, que por las características de su lenguaje audiovisual y por la capacidad de penetración como medio masivo de información, se convierten en una posibilidad mediática para dar inicio a la participación de decisiones que nos afectan en lo individual y lo colectivo, en lo local y lo global, en el hombre y en la humanidad.

La televisión como herramienta técnica e informativa lleva más de 50 años en el escenario nacional y mundial. Pero dimensionada como posibilidad educativa para fortalecer la ciencia y la cultura, escasea como ejemplo. Instrumentalmente ha evolucionado por sus desarrollos nanotecnológicos y disminución en sus costos de compra y producción. Hoy es más fácil acceder a una videograbadora y sus oportunidades para el registro sonoro y visual, al compás de software gratuitos que permiten la manipulación y edición de esas mismas imágenes y sonidos, en escenarios reales o virtuales, con personajes de carne y hueso o transformados en píxeles, bits o vectores.

El problema está en seguir contando las mismas historias con tecnologías vigentes que se pierden en el laberinto de un sistema de televisión que es tan amplio en alternativas de recepción como en su baja calidad; o viramos hacia otras narrativas, multiplicidad de formas para narrar historias con temas que no hacen parte de la agenda mundial. El argumento que justifica la dificultad de acceso a los medios de producción en el área audiovisual, parece más un pretexto con forma de dinosaurio, que una realidad económica o política, sin contar con las reformas legislativas colombianas que han llevado a la televisión y la radio al centro de los hogares con la creación de los canales locales y las emisoras comunitarias.

La solución es entonces encontrar el camino a través del cual podamos construir nuevos escenarios donde con la participación de todos los actores involucrados y el uso de las tecnologías de información y comunicación, y especialmente la televisión podamos mover las acciones y las conciencias de todos para preservar y reconstruir el ambiente en que todos queremos y deseamos vivir.

¿Cómo se imagina entonces un programa de televisión que por sus contenidos y su forma de presentarse permita percibir y reconocer los problemas ecológicos de la región, recomendar acciones para enfrentar sus problemas e incorporar criterios de conservación ecológica y desarrollo sostenible?

Se reciben propuestas…

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